Instituto de Medicina y Cardiología Hospital Universitario Dexeus

Archivo mensual: 2014 Julio

Una dieta alta en sal duplica el riesgo de enfermedad cardiovascular en diabéticos

Las personas con diabetes tipo 2 que consumen una dieta alta en sal presentan el doble de riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular que aquellas que ingieren menos de sodio, según alerta un nuevo estudio publicado en ‘Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism’. La diabetes se produce cuando hay un exceso de azúcar en la sangre y las personas desarrollan esta condición cuando sus cuerpos se vuelven resistentes a la hormona insulina, que lleva el azúcar de la sangre a las células.

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, alrededor de 29,1 millones de estadounidenses tienen alguna forma de diabetes, una población que se encuentra en riesgo de enfermedad cardiaca. Entre 2003 y 2006, las tasas de mortalidad por enfermedades cardiovasculares fueron aproximadamente 1,7 veces mayores entre los adultos diagnosticados con diabetes que en los que no lo estaban, según el ‘Informe Nacional de Estadística de la Diabetes 2014’ de los CDC.

“Los resultados del estudio proporcionan evidencias científicas claras que apoyan las dietas bajas en sodio para reducir la tasa de enfermedades del corazón en las personas con diabetes”, sentencia el autor del trabajo, Chika Horikawa, de la Universidad de la Prefectura de Niigata, en Niigata, Japón. “Aunque muchas directrices recomiendan que las personas con diabetes reduzcan su consumo de sal para disminuir el riesgo de complicaciones, este trabajo es uno de los primeros grandes estudios longitudinales que demuestra los beneficios de una dieta baja en sodio en esta población”, subraya.

Los participantes de la cohorte de estudio de todo el país encuestados en el ‘Estudio de Japón sobre Complicaciones de la Diabetes’, que tenían entre 40 y 70 años y habían sido diagnosticados con la patología, fueron localizados en los 59 centros ambulatorios y universidades de todo Japón. Un total de 1.588 personas respondieron a una encuesta sobre sus dietas, incluyendo la ingesta de sodio, y los científicos revisaron los datos sobre las complicaciones cardiovasculares que experimentaron los participantes a lo largo de ocho años.

Los investigadores dividieron a los pacientes en cuatro grupos en función de su consumo de sodio y detectaron que los que consumían una media de 5,9 gramos de sodio al día presentaban el doble de riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular que los que comían, en promedio, 2,8 gramos de sal diarios. Los efectos de una dieta alta en sodio se agravan por un mal control de azúcar en la sangre.

“Reducir el riesgo de desarrollar enfermedad cardiovascular es importante para que las personas que tienen diabetes tipo 2 mejoren el control de azúcar en sangre, además de vigilar su dieta”, aconseja Horikawa. “Nuestros hallazgos demuestran que la restricción de sal en la dieta podría ayudar a prevenir las complicaciones peligrosas de la diabetes”, concluye.

(FUENTE EUROPA PRESS)

Una dieta basada en vegetales puede reducir entre un 20 y 30% el riesgo cardiovascular

La Fundación Española del Corazón (FEC) ha defendido la importancia del consumo de productos vegetales y recuerda que las personas que basan su alimentación en el consumo de frutas, verduras y legumbres tienen niveles de presión arterial más bajos y podrían beneficiarse de una reducción de entre el 20 y 30 por ciento del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
Esta entidad, perteneciente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ha recordado un reciente estudio publicado en el ‘Journal of the American Medical Association’ (JAMA) que reveló como la dieta vegetariana se asocia a una disminución de los niveles de presión arterial.
En concreto, vieron que las personas que seguían una dieta vegetariana tenían una presión arterial sistólica 7 mmHg inferior a los consumidores habituales de carne, y un presión diastólica unos 5 mmHg más baja. Por otra parte, los datos extraídos de los ensayos clínicos sugerían que la reducción era de 5 y 2 mmHg respectivamente.
Además, como ha reconocido el director del comité científico del Programa de Alimentación y Salud de la Fundación Española del Corazón (PASFEC), Pedro Betancor, ” también ayuda a reducir el colesterol (ya que se consume un menor número de calorías), la aparición de diabetes, la obesidad y, por consiguiente, el riesgo cardiovascular total”.
Pese a ello, este experto reconoce que “no hay que llegar a la creencia de que para reducir el riesgo cardiovascular hay que ser vegetariano”.
“La dieta mediterránea, que incluye el consumo de carne y pescado, ha demostrado que reduce sustancialmente el riesgo cardiovascular total y, en cambio, es una dieta que se caracteriza por su variedad. Lo ideal es mantener una dieta equilibrada en la que, obviamente, se puede incluir el consumo de carne, pero eso sí, en cantidades moderadas”, ha explicado.
De hecho, la FEC considera que en España se consume gran cantidad de carne roja, en parte porque “la carne es más barata, se aprovecha más, está más disponible y suele ser más sabrosa que el pescado a causa de su alto contenido graso”.
Esta creencia viene respaldada por los datos de consumo alimentario de 2013 que demuestran que la carne representa el 22,1 por ciento del gasto total de la cesta de la compra, mientras que la pesca supone el 13,1 por ciento, las frutas frescas el 9,3 por ciento y las hortalizas el 9,3 por ciento.
“En el momento de escoger, es más recomendable consumir carne blanca, que incluye el conejo, el pollo y el pavo, ya que tiene muy poca cantidad de grasa pero los mismos componentes nutricionales que la carne roja. Por otra parte, el consumo de pescado dos veces por semana también disminuye el riesgo cardiovascular”, ha explicado Betancor.
LOS RIESGOS DE LA DIETA VEGANA
Pero tampoco es necesario llegar al vegetarianismo estricto, que únicamente permiten el consumo de vegetales eliminando cualquier alimento de origen animal (no incluyen el consumo de leche, derivados lácteos, huevos o miel).
Según la FEC, las personas que siguen esta última dieta, conocida como dieta vegana, deben tener en cuenta algunas recomendaciones para mantener un buen estado de salud. “Es muy importante que las personas que únicamente consumen vegetales mezclen los alimentos de manera adecuada ya que, en caso contrario, pueden tener déficit proteico”, ha alertado.
De los 21 aminoácidos esenciales, hay 9 que el organismo no puede producir por si solo y hay que suministrarlos con la dieta. La clara de huevo, la leche, las carnes o los pescados tienen todos los aminoácidos esenciales pero los vegetales no. Entre ellos, las legumbre son los que contienen más proteínas (un 20% de su contenido) y aportan gran parte de los aminoácidos que nos faltan, aún así no los aportan todos.
Es por ello que es imprescindible que la dieta vegana incluya la combinación de legumbre con cereales ya que conjuntamente aportan al organismo los aminoácidos que faltan. Además, cabe destacar que las personas que siguen estas dietas deben tomar suplementos de vitamina B12 ya que “ésta no existe habitualmente en los vegetales”.

(Fuente: EuropaPress)