Instituto de Medicina y Cardiología Hospital Universitario Dexeus

Archivo mensual: 2015 Julio

Se diluyen los beneficios de tomar alcohol con moderación

En las últimas décadas, varios estudios han asociado el consumo moderado de alcohol -la consabida copita de vino al día- con beneficios para la salud en general y el corazón en particular. Estos datos positivos se han traducido incluso en recomendaciones de consumo. Sin embargo, una nueva investigación señala que estas cualidades protectoras se han sobrevalorado y que sus efectos positivos se limitan a casos muy determinados.

En realidad, no es el primer trabajo que echa por tierra los beneficios del consumo moderado de alcohol. En 2008, la Organización Mundial de la Salud ya señaló que “no hay un nivel de consumo de alcohol libre de riesgos”, tal y como recuerda Aitor Sánchez, dietista-nutricionista de la Universidad de Granada.

Pero el ‘mantra’, continúa, está tan instalado y ha calado tanto en la sociedad, que es difícil de contrarrestar. “La recomendación ha sido tan intensa que casi se ha hecho creer a la población que si dejabas de tomarte esa copita de vino estabas desperdiciando una oportunidad de cuidar tu salud”, señala.

La investigación que acaba de publicar The British Medical Journal señala que la tan aclamada protección se limitaría a las mujeres mayores de 65 años, si bien subraya que incluso en estos casos es posible que se hayan sobreestimado los efectos positivos. La OMS, en su día, recalcó que la protección no era efectiva en jóvenes, que se había observado en enfermedad isquémica, no en todas las cardiopatías, y que su efecto era mínimo si se comparaba con el de una alimentación saludable y un estilo de vida activo.

“Con estos datos, en ningún caso se puede justificar la promoción del alcohol, como se ha hecho”, señala Sánchez, quien subraya que “una cosa es decir que el consumo moderado de alcohol puede ser compatible con una vida saludable, lo cual es cierto” y otra muy distinta es afirmar que “este consumo es mejor que la abstinencia”.

Según la investigación publicada en BMJ y coordinada por investigadores del University College de Londres (Reino Unido), muchas de las investigaciones realizadas hasta ahora no habían tenido en cuenta factores claves para evaluar el efecto real del alcohol ni habían realizado una selección y seguimiento adecuados a sus poblaciones. Por eso, tomaron datos de 10 cohortes representativas de la población inglesa y los analizaron por dos grupos de edad (50-64 años y más de 65 años) durante una media de 9 años. Entre otras cosas, evaluaron su consumo de alcohol -mediante cuestionarios de autopercepción- y tuvieron en cuenta sus circunstancias personales, socioeconómicas y de estilo de vida.

Los resultados mostraron que, en comparación con los que no probaban ni una gota de alcohol, sólo las mujeres mayores de 65 años parecían beneficiarse de un consumo moderado, aunque los científicos señalan que tampoco en este caso puede garantizarse una relación directa.

En un editorial que acompaña a la investigación en BMJ, Mike Daube, de la Curtin University de Australia aplaude el trabajo y recuerda que ningún profesional de la salud debería recomendar el consumo de alcohol, por pequeño que sea.

Coincide con su punto de vista Vicente Arrarte, vocal de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). “Entre otras cosas, el alcohol aumenta la tensión arterial, potencia la enfermedad cardiovascular y provoca graves daños hepáticos. No hay ninguna necesidad de tomarlo y no debería recomendarse en ningún caso”, señala.

Cuestión distinta, añade, es que el paciente ya tome una cantidad muy moderada al día que, “si entra dentro de unos límites que se establecen en función de cada persona, puede permitirse”.

Fuente: El Mundo.

Diez hospitales españoles comienzan a implantar el marcapasos sin cables

Un total de diez hospitales españoles empezaran a utilizar el marcapasos sin cables más pequeño del mundo después que éste haya obtenido, el pasado mes de abril, el marcado CE. Además, está previsto que, a finales de este año, el uso de esta tecnología de estimulación cardiaca se utilice en más de una veintena de hospitales y que se hayan implantado más de 100 dispositivos. La Sociedad Española de Cardiología (SEC) hace hincapié en el avance que supone este dispositivo mínimamente invasivo disminuyendo las posibles complicaciones.

Cabe destacar que uno de los problemas principales de los marcapasos actuales son las infecciones por causa de los cables (endocarditis). Así, este marcapasos, al no usar cables, elimina por completo la posibilidad que estos se rompan y disminuye el riesgo de infección y de hematomas.

Con una décima parte del tamaño del marcapasos actual, este dispositivo se coloca directamente en el corazón mediante un catéter insertado a través de la vena femoral. La principal ventaja de esta tecnología es que no requiere del uso de cables para ofrecer terapia de estimulación; más bien, está unido al corazón a través de pequeñas patas y proporciona impulsos eléctricos a través de un electrodo en el extremo del dispositivo.

En contraste con el procedimiento actual de implante del marcapasos, este no requiere de incisiones quirúrgicas en el pecho ni de la creación de ningún “bolsillo” debajo de la piel. Esta novedad elimina las posibles complicaciones derivadas del acceso de los electrodos y de la colocación del generador. Además, elimina cualquier signo visible del dispositivo.

Este dispositivo está especialmente indicado para aquellos pacientes que no precisan de estimulación en la aurícula, que supone entre un 30% y un 50% de las personas que necesitan un marcapasos. Así, los pacientes más adecuados para beneficiarse de esta tecnología son los pacientes ancianos, con riesgo de complicaciones derivadas del implante que frecuentemente reciben un solo electrodo en la actualidad. Pero también pacientes jóvenes que no quieran ver limitada la movilidad del brazo, así como aquellos que han padecido una infección de un marcapasos previo.

Hasta la fecha, en fase de comercialización, se han implantado cuatro marcapasos en España, tres en el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (Santiago de Compostela) y uno en el Hospital de la SantaCreu i Sant Pau (Barcelona). A estos centro se sumarán el Hospital Ramón y Cajal (Madrid), Hospital 12 de Octubre (Madrid), Complejo Hospitalario de Toledo (Toledo), Hospital Clínic (Barcelona), Hospital de Txagorritxu (Vitoria), Hospital Virgen de la Victoria (Málaga), Hospital Infanta Cristina (Badajoz) y Hospital Universitario La Fe (Valencia).

Cabe destacar que los últimos datos publicados, referentes al 2013, indican que en España se implantaron un total de 36.042 marcapasos, lo que equivale a 781 por millón de habitante. Esta cifra es similar o ligeramente inferior a las de otros países del entorno. Durante el 2014, el numero de marcapasos implantados ha aumentado llegando a alcanzar los 37.501 marcapasos anuales. La media de los pacientes que reciben estos dispositivos es de 77 años.

Fuente: Sociedad Española de Cardiología