Instituto de Medicina y Cardiología Hospital Universitario Dexeus

Archivo mensual: 2015 octubre

Realizar ejercicio moderado mejora la capacidad funcional y disminuye la mortalidad en pacientes con IC

La Ciudad de Málaga acogerá, desde hoy y hasta este sábado, la Reunión Anual de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) a la que asistirán alrededor de 200 especialistas que debatirán sobre las últimas actualizaciones en materia de esta especialidad, entre las que destacan la presentación de un nuevo programa de formación de Rehabilitación Cardiaca en Insuficiencia Cardiaca (RECICAR), la nueva era de los fármacos PCSK9 en el manejo de las dislipemias o las nuevas alternativas a los programas convencionales de Rehabilitación Cardiaca como es el Estudio Más por Menos. Este estudio se llevará a cabo bajo el auspicio de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la SEC.

RECICAR, el nuevo programa de formación de rehabilitación cardiaca en insuficiencia cardiaca (IC)

Una de las novedades de la Reunión de este año será la presentación del primer programa de formación de rehabilitación cardiaca para pacientes con insuficiencia cardiaca RECICAR. Se trata de un programa que nace para formar a cardiólogos y a profesionales que estén trabajando en unidades de rehabilitación cardiaca (o unidades de insuficiencia cardiaca) y que tiene el objetivo de cumplimentar la labor de enseñar a los pacientes a entrenar de forma supervisada y aprender a pautar los distintos tipos de ejercicio.

«En definitiva, pretende formar a los expertos para que enseñen a los pacientes cómo pueden mejorar su calidad de vida, porque se ha demostrado que aquellos que entrenan el músculo periférico tienen una capacidad y tolerancia al esfuerzo mucho mayor, y, por tanto, les va a mejorar la calidad de vida», explica la Dra. Almudena Castro, presidenta de la Sección de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardiaca de la SEC y, por tanto, máxima responsable de la Reunión. «Hasta ahora, tanto en nuestro país como a nivel mundial, se está realizando rehabilitación cardiaca en pacientes con enfermedad coronaria, es decir pacientes que han sufrido un infarto, pero se sabe que el mayor beneficio se obtiene justamente en otra enfermedad, la insuficiencia cardiaca», añade.

En este sentido, son varios los estudios que han puesto de manifiesto los beneficios del ejercicio moderado a largo plazo en pacientes con insuficiencia cardiaca. Un ejemplo de ello es el estudio de Belardinelli, publicado en Journal of the American College of Cardiology, «que fue el primero en demostrar cómo la práctica regular de ejercicio físico en pacientes con IC se asocia a una mejoría de la capacidad funcional y a una disminución de la mortalidad», destaca la Dra. Castro.

El estudio, que se llevó a cabo sobre una muestra de 123 pacientes con insuficiencia cardiaca crónica a los que se sometió a un programa de ejercicio físico supervisado de diez años de duración, demostró que los pacientes sometidos a entrenamiento programado mejoraron la capacidad funcional y la calidad de vida, y una mejora de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI). Además, el programa de ejercicio redujo un 36% la tasa de reingreso hospitalario y un 32% la mortalidad por causa cardiaca.

«RECICAR pretende primero enseñar a los cardiólogos y otros profesionales de la salud que se dediquen a esta área para que luego éstos enseñen de forma adecuada a los pacientes de IC como deben realizar los ejercicios, primero en las unidades de rehabilitación cardiaca monitorizada y, luego, para que el paciente aprenda a realizarlos en su casa para el resto de su vida. Porque se ha visto que hacer ejercicio a corto plazo mejora la calidad de vida, pero a largo plazo se ha visto que, además, logra disminuir la mortalidad», concluye la doctora.

Durante el primer año se ofertará este programa de formación a unos 40 cardiólogos de toda España y el curso se impartirá en la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Una nueva esperanza para aquellos pacientes con dislipemia refractaria, los inhibidores de la proteína PCSK9

Otro de los temas centrales de la Reunión será la nueva era en el manejo de las dislipemias protagonizada por los inhibidores de la proteína PCSK9, que han demostrado su eficacia para bajar los niveles de colesterol en pacientes de alto riesgo cardiovascular.

Hasta la fecha, los inhibidores de la proteína PCSK9 han demostrado ser eficaces y seguros para disminuir de forma significativa los niveles de colesterol LDL (colesterol «malo»), llegando a valores que hasta el momento no se habían logrado.

Estudios recién presentados como el OLSER-1 y OLSER-2 o el ODYSSEY han analizado los efectos de estos anticuerpos y han dado a conocer que los inhibidores de la proteína PCSK9 han logrado reducir los niveles de colesterol hasta niveles de 50mg/dl, cifras nunca logradas con el tratamiento convencional de referencia hasta el momento usado para esta indicación: las estatinas. Estos estudios han demostrado que estos medicamentos no solo disminuyen los niveles de colesterol LDL, sino que consiguen una reducción de aproximadamente el 50% del número de eventos cardiovasculares relacionados, como el infarto de miocardio o ictus, e incluso las muertes causadas por patologías de esta índole.

En este sentido, la Dra. Almudena Castro destaca que, «estos nuevos fármacos suponen una oportunidad sobre todo para los pacientes con hipercolesterolemia familiar o para el grupo de pacientes que poseen un riesgo elevado de volver a padecer un infarto, debido a que hasta ahora no hemos podido controlar sus cifras de LDL con los fármacos disponibles hasta el momento», y añade que, «sin duda alguna, suponen un paso adelante en la investigación y parecen ser la gran esperanza para aquellos pacientes que no toleran las estatinas o para aquellos refractarios al tratamiento, es decir aquellos pacientes que a pesar estar tratados con estatinas no logran un control adecuado de sus cifras de colesterol LDL», concluye la especialista.

La proteína PCSK9 es un acrónimo en inglés de «Proprotein Convertase Subtilisin Kexin 9», proteínas enzimáticas con actividad endoproteasa que, cuando se unen al mismo receptor celular al que unen las partículas LDL, la primera consecuencia es una disminución de la densidad de receptores LDL que provocan un aumento inicial de la concentración en plasma de LDL que se traduce en una inmediata metabolización hepática y, a posteriori, en una reducción de la concentración de las cifras de colesterol LDL en la sangre.

Estudio «Más por Menos»

En el marco de este encuentro también se presentará el estudio «Más por Menos»; un estudio multicéntrico y aleatorizado que pretende comparar dos modalidades de programas de rehabilitación cardiaca: el estándar de 8 semanas y el intensivo de 2 semanas con sesiones de recuerdo de 3, 6, 9 y 12 meses.

El análisis evaluará la eficacia de estos dos tipos de programa para mantener la adherencia a las medidas de prevención secundaria: abstinencia de tabaco; dieta mediterránea, ejercicio físico y cumplimiento de la medicación.

Aprovechando la reunión de la Sección se desarrollará la primera reunión de investigadores de los hospitales que van a participar en el estudio con el fin de establecer el inicio del mismo que presumiblemente será en octubre de 2015.

Los hospitales que participarán en la investigación serán, el Hospital Universitario La Paz de Madrid, Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, Hospital de Basurto de Bilbao, Hospital de Galdakao de Usansolo, Hospital General de Alicante, Complejo Hospital Universitario Santiago Compostela, Hospital Lucus Augusti de Lugo, Hospital Miguel Servet de Zaragoza, Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla y el Complejo Hospitalario de Mérida.

FUENTE: Sociedad Española de Cardiología

Una óptima salud oral es buena para el corazón

Las crecientes evidencias que relacionan las enfermedades de las encías con las enfermedades del corazón invitan a cambiar los hábitos de vida, así como a replantear las estrategias de prevención y tratamiento en pacientes cardiovasculares y también en personas con enfermedad periodontal. «Si las encías están sanas, se reduce el riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular», afirma Adrián Guerrero, vicepresidente de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA). Tal y como explica, «los hábitos de vida saludables, recomendados por los cardiólogos, tienen un impacto positivo sobre el control de las patologías de la boca. Al mismo tiempo, una óptima salud oral es buena para el corazón. Además, los hábitos de vida saludables recomendados por los cardiólogos tienen un impacto positivo sobre la salud oral, de forma que todo está relacionado».

El Grupo de Trabajo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), con la colaboración de DENTAID, ha elaborado el primer documento de consenso en este ámbito, con consejos prácticos para la población, así como para los propios odontólogos y cardiólogos. Los responsables de este informe son Juan José Gómez Doblas y Gonzalo Barón (SEC) y Blas Noguerol, Adrián Guerrero y David Herrera (SEPA), que no sólo recalcan que la enfermedad periodontal es un factor de riesgo cardiovascular sino que, además, destacan la necesidad de que cardiólogos y odontólogos colaboren de forma activa y conjunta.

«El objetivo es aportar recomendaciones de prevención para cardiólogos, médicos de Atención Primaria y dentistas que permitan ayudar a la prevención conjunta de las enfermedades cardiovasculares y de las enfermedades periodontales, en base a la evidencia científica disponible», indica Blas Noguerol, de la Universidad Complutense de Madrid.

«Es la primera vez en que cardiólogos y periodoncistas se sientan para consensuar recomendaciones que se puedan aplicar al manejo clínico de nuestros pacientes», destaca Adrián Guerrero, quien señala como «imprescindible» que ambas especialidades trabajen unidas para trasladar esta información tanto a la profesión médica y odontológica como a la población general.

Evidencias reales

Este informe, como reconoce Gonzalo Barón, del Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla), «aporta un gran valor y es innovador», ya que «hasta ahora en España no se había hecho nada parecido, a pesar de la evidencia existente». Además, «sienta las bases de una colaboración estrecha entre profesionales sanitarios aparentemente muy alejados en su ámbito de conocimiento, como son los cardiólogos y los odontólogos», según añade Juan José Gómez Doblas, presidente de la Sociedad Andaluza de Cardiología.

Ambos grupos de profesionales atienden al mismo paciente desde patologías distintas, pero claramente relacionadas. Por eso, aclara Gómez Doblas, «es básico que el mensaje que cale en la población sana en riesgo o ya enferma sea un mensaje claro, único y directo y enfocado hacia la prevención de ambas enfermedades»Los organismos científicos y profesionales reconocen ya el impacto de la relación entre enfermedades periodontales y algunas enfermedades cardiovasculares, insistiendo en la necesidad de emprender actuaciones para la prevención de ambas patologías. Así, la Sociedad Europea de Cardiología (ESC) reconoce a la enfermedad periodontal como factor de riesgo cardiovascular y, por su parte, la Federación Europea de Periodoncia (EFP) ha divulgado un manifiesto en que se subraya que «los médicos deben ser conscientes de que la periodontitis es un factor de riesgo para desarrollar enfermedad cardiovascular aterosclerótica y deben aconsejar a los pacientes sobre el riesgo de la inflamación periodontal para la salud general, así como para la salud oral».En este informe se demanda que los cardiólogos informen a los pacientes de esta relación entre el sistema cardiovascular y la salud de la boca, así como de los cuidados que deben seguirse; por su parte, se exige a los dentistas que valoren entre sus pacientes a aquellos que puedan tener un riesgo cardiovascular mayor, les identifiquen y recomienden unas medidas básicas.

Factor de riesgo

Según aconseja Guerrero, vicepresidente de SEPA, «los cardiólogos deben valorar la periodontitis como un factor de riesgo cardiovascular más, teniéndolo en cuenta en su manejo integral del paciente y derivándolo a un periodoncista para que trate este problema». De la misma manera, «los periodoncistas deben tener especiales precauciones a la hora de tratar a un paciente con problemas cardiovasculares y pueden ser de gran ayuda para prevenir o detectar precozmente trastornos relacionados con la esfera cardiovascular».

De lo que ya no cabe duda es que hay una relación clara entre enfermedad periodontal y cardiovascular, como han demostrado múltiples estudios observacionales. «Existen datos contrastados de relación causal entre ambas patologías, de la influencia que tienen en la enfermedad periodontal y en la cardiovascular los mismos factores de riesgo (obesidad, tabaco, síndrome metabólico), así como de la mejoría de ambas con el control de la otra patología», destaca Barón.

Los pacientes con encías enfermas tienen un riesgo superior de padecer un trastorno cardiovascular pero, en cambio, el tratamiento periodontal podría ayudar a reducir ese riesgo. Sin duda, afirma Gómez Doblas, «el control de la enfermedad periodontal supone un beneficio en el control de la inflamación sistémica, que se relaciona con eventos cardiovasculares agudos de alto impacto».

Bacterias de la boca

Cardiólogos y odontólogos atribuyen, en gran parte, esta estrecha vinculación entre corazón y boca a la gran cantidad de bacterias que se sitúan bajo la encía y que pueden pasar a la sangre y afectar a otras zonas del organismo, además de aumentar el nivel de inflamación de todo el cuerpo.

Las enfermedades de las encías, entre las que se encuentran la gingivitis o (en un estadio más avanzado) la periodontitis, afectan a más del 80% la población adulta. Junto con la caries, estas enfermedades son las más frecuentes del ser humano y, a pesar de su aparente inocuidad y curso asintomático, provocan graves consecuencias para la salud.

Fuente: Sociedad Española de Cardiología y ABC.ES